Blogia
Sanos dementes

En la alcoba conyugal, la sensual esposa recibe al marido a las tres de la mañana diciéndole:

- Desabrocha mi blusa y déjala sobre la cama.
- Sí.
- Ahora el sostén y ponlo en la silla.
- Claro.
- Deja mi falda en el ropero.
- Bueno.
- Ahora mis pantys en el cesto.
- Ya está.
- ¡Y que sea la última vez que te pones mi ropa, maricón de mierda!

0 comentarios